¿Amigos o enemigos?

Estamos a punto de comenzar una nueva temporada de Fórmula 1, uno de los deportes que más dinero genera en todo el mundo entre los patrocinadores, derechos de retransmisión, publicidad, etc… y donde los pilotos son los actores principales de este “circo” con una gran rivalidad entre ellos como una de las características, pero no sólo con los pilotos de los equipos rivales sino también con tu propio compañero de escudería.

Quizás en este deporte es donde se ve más clara la rivalidad entre miembros de un mismo equipo, a este fenómeno se le denomina “frenemy” (friend & enemy) pero esto no es exclusivo de la Fórmula 1 sino que en otros muchos deportes de equipo como el fútbol, baloncesto, motociclismo,  … también se da, depende más de la personalidad de los deportistas que del deporte en sí, casos como los de Lorenzo-Rossi, Shaquille-K. Bryant, Massa-Alonso, Vettel-Webber, son algunos de los primeros que se nos vienen a la cabeza cuando pensamos en este fenómeno.

Hay que saber gestionar muy bien esta situación dentro del equipo ya que lo que puede ser una situación positiva, ya que una rivalidad sana entre compañeros de equipo hace mejorar y aumentar la competitividad ante sus rivales mejorando de esta manera también el rendimiento del propio equipo y de todos sus componentes para mejorar los resultados de cada piloto y de esta manera también la del equipo pero, no siempre es así y, esta situación se puede transformar en todo lo contrario, una lucha titánica entre ambos “egos” donde aparte de salir perjudicados ellos mismos también lo hace el equipo al que representan. En el momento en que se priorizan los “egos” de cada deportista por encima de las capacidades profesionales de cada uno para mejorar su rendimiento es cuando comienzan los problemas.

La figura del profesional que coordina y dirige los destinos de ese equipo, dependerá del deporte si es el Manager General, el Director Deportivo, Responsable de sección, … el nombre del cargo es lo de menos  lo que es fundamental es que sea consciente de la situación del equipo para poder compaginar la competitividad y objetivos de cada uno de sus deportistas con los objetivos generales del equipo y saber cuando esa competitividad ayuda a que los resultados del equipo sean mejores que sus rivales, será el encargado de que los deportistas dejen de lado su “ego” para dar lo máximo de sus capacidades a favor suyo y en consecuencia a su equipo.

¿Se os ocurre algún ejemplo más de esta rivalidad entre deportistas de un mismo Club o equipo que haya afectado negativamente al rendimiento del conjunto de su equipo? El equipo de isportscoaching agradecerá vuestras opiniones.

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