Aprender a ser flexibles con nuestros clientes

Fidelizar a un cliente actual nos cuesta mucho menos, y no sólo en términos monetarios, que conseguir nuevos clientes y más en estos tiempos en los que estamos, hemos de fidelizar al máximo y una de las formas es nuestra flexibilidad con ellos, que se puede traducir en diferentes acciones:

Aprender a escucharlos: ahora más que nunca hemos de tener en cuenta que es lo que piensan ellos de nosotros para así poder ofrecer servicios mejores y más personalizados.
No tener ansiedad: ni mostrar ansiedad ante ellos porque necesitas facturar más o conseguir nuevos proyectos, no tienen que tener esa impresión de nosotros, hemos de flexibilizar nuestra postura ante posibles revisiones de contratos o servicios contratados.
Nuevos servicios: ofrecer nuevos servicios o productos innovadores, apostar por nuevas vías de negocio en tiempos en los que todo el mundo está recortando y reduciendo gastos es un elemento que se valora mucho.
Comprensibles: antes situaciones a las que no estábamos acostumbrados como podrían ser retrasos en el pago, demora en el tiempo de renovar servicios o comprar nuevos productos, posibles reducciones de precios, …, hemos de ser flexibles en todos estos puntos, casi siempre nos saldrá más rentable hacer alguna concesión que una posible pérdida de ese cliente.

Cuento más podamos ofrecerles mucho mejor para ellos y, evidentemente, mucho mejor para nuestro proyecto, hemos de pensar en nuestros clientes como nuestros acompañantes en este viaje tan apasionante que es nuestro proyecto empresarial y la flexibilidad con ellos, y más en la actualidad, es de suma importancia para que sigan viajando a nuestro lado en el futuro 😉

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