Cinco enseñanzas que deja Pyeongchang 2018

Dada la periodicidad de las citas olímpicas, las empresas deben configurar una estrategia que haga del patrocinio la columna vertebral.

La XXIII edición de los Juegos Olímpicos llegó el pasado 25 de febrero a su fin. Durante algo más de dos semanas, la región de Pyeongchang celebró un evento en el que participaron casi 3.000 deportistas procedentes de 92 diferentes países y que vio a Noruega imponerse en el medallero tras conseguir 39 metales, 14 de estos de oro.

El carácter político de este evento ha estado presente desde que se otorgó a Corea del Sur su organización en 2011, lo cual ha dejado en segundo plano aspectos como que estos han sido los primeros JJOO en aplicar la tecnología 5G y ser emitidos en calidad 4K. Las compañías que han vinculado su imagen a esta cita han tenido que saber manejar este factor para que no perjudicase a su estrategia y así sacar el máximo provecho de una competición que ha dejado varias claves sobre cómo funcionará la activación de patrocinio en el mundo del olimpismo en los próximos años.

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