La industria del deporte

El deporte constituye uno de los sectores económicos que mejor está capeando esta crisis económica y social por la que estamos atravesando, evidentemente el retroceso experimentado durante estos años sobretodo en el deporte federativo y en Clubs de pequeñas dimensiones es evidente pero aún así el deporte, en lineas generales, lo está capeando mejor que otros sectores productivos.

De todas maneras la industria del deporte tiene sus propias peculiaridades que lo hacen diferentes a otros sectores de la economía de un país, algunos de los más destacados serían:

Imposible existencia de monopolios: para que funcione un industria tradicional basta con que una empresa produzca un bien y lo venda. En cambio en la industria deportiva son necesarios activos, un Club sólo no hace nada, ha de competir, como mínimo contra otro con lo que es imposible que exista un monopolio.

Mercado muy regulado: pocos sectores tienen tantas regulaciones en el mercado de trabajo como el deportivo, algunos claros ejemplos son las restricciones de jugadores extranjeros, los topes salariales, las cláusulas de rescisión entre otros ejemplos.

El beneficio se mide por los resultados: el beneficio no se mide exclusivamente por la diferencia entre ingresos y gastos sino que influyen y, de una manera, decisiva los resultados deportivos y son estos los que determinan el éxito o no de una franquicia deportiva.

Producción altamente perecedera: por poner un claro ejemplo para que se entienda, la celebración de un partido y la venta de entradas son para ese evento deportivo, una vez celebrado ese evento es imposible volver a vender entradas del mismo, en cambio en la industria tradicional si no vendes un producto hoy, lo puedes vender sin problemas mañana.

Estas son algunas diferencias o particularidades de la industria del deporte que la hacen diferente al resto de sectores industriales más tradicionales y es que el deporte en sí mismo es un fenómeno transversal ya que también intervienen factores emocionales, sociales, … y evidentemente económicos 😉

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