Las falsificaciones devoran el 22% del negocio del calzado y el 16% del textil

Un estudio publicado este lunes por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) y la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (Euipo) cifra en 450.000 millones de euros el importe anual del comercio internacional de productos falsos, lo que equivale a un 3,3 % del total. Eso supone que, de cada cien euros de mercancía que se exporta de un país a otro, 3,30 corresponden a esa práctica. En 2013, su peso en el comercio mundial rondaba el 2,5 %, lo que suponía una cifra de 406.000 millones de euros.

En el caso del calzado, supone el 22% del negocio de su industria, seis puntos más que las pérdidas para los fabricantes textiles, que se sitúan en el 16%. Pese a los esfuerzos del gobierno chino en la lucha contra las falsificaciones, más de la mitad de las mismas (casi un 55 %) siguen hallando su origen en las fábricas del gigante asiático. No obstante, países como Alemania y Estados Unidos también se cuelan en el top ten de los mayores productores de productos copiados.

El aumento de los envíos mediante pequeños paquetes por el comercio electrónico, alerta la OCDE, dificulta la detección de los productos falsificados. De este modo los delincuentes reducen las posibilidades de ser sorprendidos y minimizan el riesgo de recibir sanciones, al tiempo que se incrementan los costes de las comprobaciones y las retenciones en la aduana. En este sentido, según indica el informe, sería preciso examinar de manera coordinada las políticas en este ámbito.

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