Los 300 millones de la UE saltan al campo: objetivos y receptores de los fondos europeos al deporte

España tiene encima de la mesa 300 millones de euros que esperan saltar al campo para iniciar la remontada. El deporte nacional espera con ansia conocer más detalles sobre cuánto y desde qué banda le llegará la asistencia económica que el Gobierno ha prometido al sector para avanzar en su recuperación tras el golpe de la Covid-19. Un dinero, proveniente de la Unión Europea, que tendrá objetivos. Los tres principales: digitalización, sostenibilidad y el conocido como Plan Social, que, en gran medida, promoverá la mejora de las instalaciones deportivas españolas para poder acoger eventos internacionales. “Una transformación estructural del modelo”, resume el Gobierno en Componente 26, el plan que ha ideado la administración para el fomento del sector durante los tres próximos años.

Otra cuestión recurrente: ¿quiénes se beneficiarán de estas ayudas? Principalmente, las administraciones públicas y las federaciones nacionales. No en vano, se trata de un plan general que tratará de “aprovechar la oportunidad para reestructurar el sector, apoyándolo desde el sector público a afrontar los nuevos desafíos y horizontes para que el deporte español se coloque en la vanguardia mundial”, destaca el Gobierno. Paliar las pérdidas generadas por la crisis económica será clave, pero la ayuda no se limitará a poner una tirita a la herida.

Una herida que no es pequeña: el sector del deporte estimó pérdidas de ingresos por valor de 4.616 millones de euros en 2020 (un 38,5% menos interanual), según un informe elaborado por Adesp, España Activa y el Consejo Superior de Deportes (CSD). El derrumbe del negocio provocado por el confinamiento puso en riesgo entre 31.000 y 42.000 puestos de trabajo.

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