Los gimnasios exigen ser actividad esencial tras perder un 53% de su facturación anual en 2020

Las distintas medidas tomadas a lo largo de la segunda oleada de covid han implicado un cambio radical en los hábitos de los ciudadanos. Salir de trabajar y aprovechar para hacer deporte en las últimas horas del día se ha convertido en labor imposible. Aquellos gimnasios con horarios nocturnos que permitían apurar casi hasta la medianoche se encontraron con restricciones que les obligaron a cerrar las puertas a horas más tempranas.

En algunas comunidades como Cataluña o ciudades como Ávila o Segovia, por momentos han tenido que cerrar totalmente sus puertas. En Andalucía, los centros deportivos indoor se vieron obligados a cortar su actividad a las seis de la tarde. Por su parte, las actividades al aire libre sí se podían realizar hasta las diez de la noche, hora tope del toque de queda. Es por eso por lo que los gimnasios quieren ser reconocidos como actividad esencial. El no haberlo sido en ninguna de las oleadas de la covid les ha hecho perder clientes, disminuir sus ingresos y les ha obligado a reinventarse.

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