Ser emprendedor… ¿sólo para los negocios?

Siempre que escuchamos la palabra emprendedor la asociamos automáticamente a una nueva idea, un nuevo proyecto empresarial, una nueva aventura, …, pero difícilmente la asociamos como algo personal y es que… ¿solamente se emprende en los negocios? ¿no lo tenemos que hacer también en nuestro día a día personal? Aquí os muestro una serie de cosas en las que podemos aplicar el concepto emprender en el terreno personal.

Crear buena suerte: tenemos que crear circunstancias que favorezcan aquello que nosotros perseguimos en nuestra vida personal, ya sea con nuestra pareja, nuestro círculo de amistades o con nosotros mismos para mejorar personalmente.
Fijarse unos objetivos: va muy bien plantearse unos -coherentes- retos personales a realizar durante, por ejemplo un año vista, fijarse unos objetivos intermedios para medir si vamos por el buen camino y procurar alcanzarlos.
No desanimarse: muchas veces pasaremos por situaciones adversas, ya sea con la familia, con la pareja, …, en esos momentos no hemos de hacer leña del árbol caído ni mucho menos, todo lo contrario, plantear el problema, ser conscientes de ello y arreglarlo con claridad lo antes posible, eso nos ayudará a que no caigamos en el desánimo personal y con los nuestros.
Planificar: de la misma manera que planificamos nuestra agenda profesional, lo hemos de hacer con nuestra agenda personal, marcarnos citas o tiempos ineludibles para nosotros, para hacer deporte, aficiones, …, eso también es muy importante.

Estas son cuatro -sencillas- claves que todo emprendedor ha de aplicar a sus negocios pero que, como hemos visto, también lo podemos hacer en nuestro día a día en un plano más personal, por lo que, a partir de ahora, todos seremos emprendedores!!!! 😉

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